sábado, julio 28, 2007

La vida secreta de los árboles

El Christ Church College de Oxford es un lugar lleno de magia. Aquí encontró Lewis Carroll la inspiración para escribir Alicia en el País de las Maravillas, incluido el pozo de melaza del lirón.141 años después, nos encontramos aquí con Colin Tudge, una persona que también sabe ver la magia que se filtra en el mundo en que vivimos.

Colin Tudge escribe desde hace 25 años sobre biología, agricultura y política. Ha recibido numerosos premios por sus libros de divulgación y el último de ellos, “La vida secreta de los árboles”, permitirá que hoy REDES se adentre un poco más en los bosques del conocimiento

Eduard Punset:
En tu fascinante libro, The Secret Life of Trees (la vida secreta de los árboles), Colin, una de las cosas que me sorprendió es… bueno, tras leerlo, descubrí por primera vez el vínculo entre los árboles... o más bien que los árboles eran el verdadero vínculo entre la tierra y el cielo, ¿no? ¿Cómo es eso?

Colin Tudge:
Me gustaría empezar por el principio, por los griegos.

Eduard Punset:
Sí.

Colin Tudge:
Los griegos (o algunos griegos) creían que toda la vida estaba formada de fuego, tierra, y agua. Hoy en día diríamos que esto es muy estúpido, ¿sabes? Anticuado… Pero en realidad, por supuesto, de eso exactamente está hecha la vida; y eso es exactamente lo que hacen los árboles: conectan la tierra, el agua y el fuego.

Eduard Punset:
Cuando dices fuego… ¿te refieres al sol?

Colin Tudge:
Al fuego del sol, las radiaciones electromagnéticas: los fotones. Y lo más importante, como decías, la esencia de todo ello... es un proceso llamado fotosíntesis. Lo que implica la fotosíntesis es que las hojas atrapan los fotones del sol, y utilizan la energía de los fotones para decomponer moléculas de agua. Y las moléculas de agua se descomponen en hidrógeno, por un lado, y oxígeno, por otro.

Eduard Punset:
Conservan el hidrógeno.

Colin Tudge:
Conservan el hidrógeno, y liberan oxígeno, que pasa a ser lo que todos nosotros respiramos y de lo que tanto dependemos.
En cuanto al hidrógeno, luego lo combinan con dióxido de carbono de la atmósfera, y a partir de la combinación entre dióxido de carbono e hidrógeno fabrican azúcares. Después se añade un poco de nitrógeno a los azúcares y se obtienen proteínas... o se modifica la composición y se obtienen lípidos... así que se obtiene toda la materia de la que están hechos los seres vivos simplemente uniendo dióxido de carbono con hidrógeno y añadiendo un poco de nitrógeno. La principal labor de un árbol, su principal tarea, es mantener las hojas bien arriba en el cielo, donde puedan obtener mucha luz, muchos fotones. Mientras que el propósito del tronco y las raíces (que en algunos árboles pueden descender 30 metros o más, en los desiertos descienden hasta 30 metros) es extraer agua del suelo, para poder transportarla hacia arriba... y podrían elevar el agua hasta una altura de tres kilómetros, si así lo necesitaran, no lo necesitan, pero podrían hacerlo.
De este modo, el objetivo de la hoja es crear las condiciones para que el agua de la tierra y el dióxido de carbono del aire se unan en presencia de la luz solar.

Eduard Punset:
¡Madre mía!

Colin Tudge:
Se trata de un proceso fantástico que todavía estamos estudiando, han sido necesarios siglos de trabajo para entender como funciona... pero me gusta la idea de que los griegos captaron su esencia correctamente.

Eduard Punset:
¡Lo que a mí me gusta es que los árboles saben cómo hacerlo y nosotros no!

Colin Tudge:
¡Sí!

Eduard Punset:
No lo sabemos, tenemos que comérnoslos. ¿Qué hay de malo en eso?

Colin Tudge:
¿Tenéis en español el concepto… la palabra «gorrón»? Un gorrón es una especie de parásito... Vaya, los árboles lo hacen, las plantas lo hacen, y nosotros somos sus parásitos....

Eduard Punset:
Los parásitos...

Colin Tudge:
Sí, así es.

Eduard Punset:
Tenemos que comerlos, o comer los animales que se alimentan de árboles.. pero para conseguirlo, todavía no hay en esta estación concreta, aunque sienten... sienten que las hojas están a punto de llegar. Pero para sostener toda esta cantidad de hojas ahí arriba, necesitan madera. ¡Necesitan algo para aguantarlo!

Colin Tudge:
Sí, exacto. Veamos, hay muchas maneras… ¿verdad? Teóricamente, para aguantar a las hojas en lo alto, se necesita algo duro, algo resistente para aguantarlas. Y el gran invento de los árboles es, por supuesto, la madera.

Eduard Punset:
La madera, claro.

Colin Tudge:
Y la madera es básicamente…

Eduard Punset:
Es el segundo invento, que es increíble…

Colin Tudge:
Bueno, la materia básica de la que todas las plantas están formadas es la celulosa. La celulosa es de lo que hace el papel, ¿sabes? Y las hojas... todas están hechas de celulosa. Pero la madera tiene un truco, porque contiene un ingrediente adicional que se conoce como lignina, que mantiene unidas las fibras de celulosa y crea este material tan poderoso, la madera.
El principio es exactamente el mismo que el del bronce. Como sabes, el bronce es básicamente cobre, con pequeños fragmentos de estaño incorporados. El cobre es un metal ligero, y el estaño también; así que lo lógico sería pensar que al combinarlos acabaríamos con algo ligero. Pero no. El bronce es muy, muy duro... lo que pasa es que el estaño mantiene unidas las moléculas de cobre, y forma un conjunto muy sólido.

Eduard Punset:
¿Y con la lignina?

Colin Tudge:
En el árbol hay fibras de celulosa, y la lignina las mantiene unidas. Así es como surge este material maravilloso: la madera.

Eduard Punset:
Que es duro…

Colin Tudge:
…sí, duro.

Eduard Punset:
Y permite construir…

Colin Tudge:
¡Se puede hacer cualquier cosa! ¡Cualquiera!

Eduard Punset:
La vida sería inimaginable sin eso, ¿no?

Colin Tudge:
En mi libro argumento que, sin la madera, simplemente no habría civilización, porque… vale, se pueden construir viviendas muy buenas a partir de la nieve, si vives en el norte... o a partir de la piedra pero, realmente, no se puede realizar ninguna obra arquitectónica importante a no ser que en algún momento se utilice la madera. ¡Aunque sólo sea para el andamio! Sin andamio no puedes ni siquiera colocar las piedras, para empezar. Así que sin madera nunca hubiéramos tenido una arquitectura importante. Tampoco hubiéramos podido construir jamás barcos que cruzaran mares, u océanos... no de un modo seguro. Así que no tendríamos comunicaciones internacionales... ¿sabes? Ni comercio internacional... Puede que en cierto modo eso fuera algo bueno, en realidad, pero.... no tendríamos civilización sin madera.


Bloque 2

Eduard Punset:
Si miramos a los árboles, sabemos que no tienen cerebro, carecen de sistema nervioso… y, sin embargo, no es que simplemente estén ahí quietos, ¿sabes? Tienen que pensar cuándo mudar las hojas... tienen que pensar cuándo florecer... tienen que reproducirse, supongo…


Colin Tudge:
¡Claro!


Eduard Punset:
Tienen que crecer direccionalmente, en una dirección concreta, no en cualquier dirección… y deben hacer todo eso sin un cerebro. ¿Cómo demonios se las arreglan?

Colin Tudge:
¡Es maravilloso, maravilloso! Como dices, si eres un ser vivo, cualquier ser vivo, incluso si sólo eres un árbol, la vida es muy, muy complicada, porque tienes que cooperar con determinadas criaturas y competir con otras... y también tienes que llevar a cabo la tarea cotidiana de obtener sustancias del aire: ¡es una vida muy complicada!
Y no sólo eso, ¡no sólo basta con responder! Si eres un árbol, no puedes decir: «¡Mira! ¡Hoy hace sol, creo que sacaré algunas hojas!» Sería demasiado tarde. Tampoco puedes decir: «vaya, empieza a hacer frío; voy a cerrar mis hojas…» Estarías muerto antes.


Eduard Punset:
Hay que anticipar…


Colin Tudge:
¡Es necesario anticipar lo que pasará! ¿Y cómo lo hacen? Pues a mitad de invierno, cuando parece que no estén haciendo nada, se están preparando para sacar las hojas cuando llegue la primavera. Y en pleno verano, cuando parece que puedan seguir así para siempre, se están preparando para mudar las hojas: se preparan para el otoño.
Y la clave resulta ser la duración del día. Saben cuánto duran los días. Bueno, no es que lo sepan exactamente, pero pueden diferenciar si los días se están alargando, o acortando.


Eduard Punset:
Ya veo…


Colin Tudge:
Pero resulta que no están respondiendo realmente a la duración del día... como decías, están respondiendo a la duración de la noche.


Eduard Punset:
De la noche, ¿eh?


Colin Tudge:
Así que parece que respondan a los días cortos, pero en realidad responden a las noches largas, y así. Lo más interesante es otra cosa que pueden hacer: pueden recordar, pueden recordar lo que les ha pasado antes.


Eduard Punset:
¡Vaya!


Colin Tudge:
Así que si un árbol, por ejemplo, como éste, se hubiera visto expuesto a mucho viento, recordaría que había estado expuesto al viento en el pasado, y se volvería más grueso.


Eduard Punset:
Más ancho…


Colin Tudge:
…más grueso de lo que hubiera sido de otro modo, sí. Y otro ejemplo de esto es que algunos árboles… bueno, ¿sabes el alerce, una conífera? pues a menudo lo atacan las orugas y pierde todas sus hojas... eso es terrible para un árbol. Pero si un año concreto lo atacan las orugas, al año siguiente produce unas hojas muy, muy cortas que a las orugas no les van bien. Así que las orugas se convierten en mariposas y bueno... ponen huevos para alimentar a las larvas de nuevo, pero las larvas se han replegado y ya no hay nada para alimentarlas.


Eduard Punset:
Así que tienen memoria…


Colin Tudge:
Se acuerdan…


Eduard Punset:
Tienen memoria… ¡Madre mía!


Colin Tudge:
Y los árboles se las arreglan para hacer todo lo que necesitan sin un cerebro, sin mente.


Eduard Punset:
Esto suscita una pregunta, entonces.


Colin Tudge:
Sí. La verdadera pregunta para que respondan tus amigos neurólogos es: ¿por qué nosotros nos molestamos en tener un cerebro, si criaturas como éstas funcionan sin él? Creo que hay una respuesta, pero no la pueden responder…


Bloque 3

Eduard Punset:
Otra pregunta... y esto ya no es un misterio, sino una pregunta complicada... y me la encuentro en muchos campos... ¿por qué demonios hay más especies, y parece haber más vida, en el Ecuador, en los Trópicos, que en el norte?


Colin Tudge:
Bueno, es una gran pregunta, una pregunta muy importante, y creo que hay alrededor de 120 ideas distintas en la literatura científica sobre el porqué. Probablemente sea una combinación de cosas. Como decías, la diferencia es enorme. En Gran Bretaña tenemos solamente 39 especies autóctonas de árboles.


Eduard Punset:
39…


Colin Tudge:
39.
En el norte de Canadá, que es enorme, probablemente del tamaño de Europa, hay 9.


Eduard Punset:
¡Dios!


Ignacio Decouse:
¡En las islas baleares 2!


Colin Tudge:
…especies comunes. En los Trópicos, en su conjunto, hay probablemente 60.000 especies distintas de árboles. Y en los trópicos americanos, los neotrópicos, desde México hasta Argentina, hay posiblemente unas 30.000 especies de árboles distintas. Además, en este bosque en el que estamos ahora sólo hay, básicamente, dos especies: avellanos y fresnos. Este árbol sobre el que nos apoyamos es un fresno. Hay dos especies, a menudo sólo hay una o dos especies. En cambio, en la selva amazónica, en cualquier hectárea de terreno, en sólo una hectárea, se pueden encontrar hasta 300 especies distintas de árboles.
Y la gente se pregunta, ¿pero cómo puede ser? Veamos, hay muchas explicaciones posibles, la primera es que si vives en este tipo de clima o más al norte, pongamos, en Canadá, tienes que enfrentarte con el frío extremo, las heladas, y este tipo de cosas. Así que, básicamente, los únicos seres que pueden vivir en el norte son los que son muy, muy resistentes. Y eso reduce el número de especies que pueden hacerlo. Todos los árboles de Canadá tienen adaptaciones increíbles para vivir en condiciones de mucho frío.
¡Pero en el trópico puede vivir cualquiera! ¡Es tan fácil! Así que hay muchas, muchísimas criaturas distintas intentando vivir ahí. Uno de los resultados es que en los trópicos hay muchísimos más parásitos. De modo que cada árbol que vive en el trópico debe enfrentarse a enormes ataques por parte de gran variedad de hongos y bacterias e insectos… ¡muchos más que en el norte!
Y el peor enemigo… el peor enemigo, si eres cualquier tipo de organismo, en lo relativo a las enfermedades, es un organismo del mismo tipo.


Eduard Punset:
Entiendo...


Colin Tudge:
Dos árboles del mismo tipo pueden transmitirse enfermedades de uno a otro. Así que en los trópicos, para evitar enfermedades, los árboles intentan alejarse todo lo posible de otro árbol de su mismo tipo. De modo que, mientras que en este bosque puedes encontrar dos fresnos uno al lado del otro, en los trópicos puede que encontraras medio kilómetro entre un árbol y otro árbol del mismo tipo.
Y es muy probable que el motivo sea que, en realidad, intentan evitar contagiarse enfermedades.
No obstante, si vives a medio kilómetro de otro árbol de tu especie, ¿cómo puedes reproducirte?


Eduard Punset:
¡Sí!
Eso es…


Colin Tudge:
¿Cómo lo haces? Bueno, en el norte, la mayoría de árboles, incluyendo estos fresnos y avellanos, se polinizan por el viento, porque todos los árboles de alrededor son iguales, así que ya les va bien. En los trópicos, esto simplemente no funciona: sólo un porcentaje muy pequeño se poliniza a través del viento. La polinización de la mayoría se efectúa por insectos o murciélagos o pájaros. Y cuando esto pasa, los árboles deben encontrar maneras de cooperar muy estrechamente con los insectos, pájaros o lo que sea que transporte su polen.


Bloque 4

Eduard Punset:
Colin, has estado propugnando durante años que el mundo no tiene ninguna posibilidad de sobrevivir a no ser que se vuelva agrario de nuevo. Eso es sumamente difícil, ¿no?


Colin Tudge:
Bueno, sí y no. La idea que subyace a eso es que cuando los políticos modernos como Tony Blair o George Bush hablan sobre la realidad… siempre hablan sobre la realidad…


Eduard Punset:


Colin Tudge:
Pero a lo que se refieren es al dinero, a cuánto dinero se puede ganar haciendo algo. Y la agricultura hoy en día está orientada a generar tanto dinero como sea posible. ¡Y ahí es donde empieza el problema! Porque, en realidad, ¡lo que necesitamos es una agricultura orientada a alimentar a la gente y a cuidar el medio ambiente! ¡Y a dar trabajo a la gente! Y una agricultura que alimente a la gente y genere empleo y cuide el medio ambiente es muy, muy distinta de una agricultura que simplemente produzca mucho dinero. Además, la agricultura que solamente genera mucho dinero no puede durar, es totalmente insostenible.


Eduard Punset:
Sí.


Colin Tudge:
De modo que la verdadera realidad no significa hacer mucho dinero, la verdadera realidad significa respetar la estructura física real del mundo


Eduard Punset:
¿Y cómo se consigue alimentar a la gente en una sociedad agraria? Es decir, estáis empezando a hablar de la agrosilvicultura.... o la ecosilvicultura... ¿qué hacéis? ¿Producís nuevos bienes que ahora se producen en los centros urbanos? ¿Os olvidáis de la agricultura industrializada? ¿Qué significa, exactamente?


Colin Tudge:
Pues bien, la agricultura moderna está muy, muy industrializada: grandes máquinas, monocultivos... ¿sabes? El mismo cultivo en todas partes... y muy, muy poca gente. En este país, es posible encontrar mil hectáreas en las que sólo trabaje una persona, un trabajador; mientras que en una sociedad agraria tradicional habría cientos y cientos de personas trabajando en esa misma zona. Y cuando hay cientos de personas trabajando en la misma zona, su trabajo es muchísimo mejor, realmente: se aprovecha más la tierra, y de un modo mucho más seguro, se consigue más de los animales y las plantas.


Eduard Punset:
¿Esto pasaba antes?


Colin Tudge:
Sí. Vamos, hasta hace quizá uno 50-30 años, la mayoría de las economías mundiales eran principalmente agrarias; la mayor parte de la gente, o una enorme proporción de la población, trabajaba en el campo. Incluso en este país, Inglaterra, hace 40 años, alrededor del 20% de la población trabajaba en el campo. Ahora esto ha bajado hasta el 1%.


Eduard Punset:
Estaría bien empezar a enseñarles a los niños cosas así... como utilizar o extraer energía de los árboles en lugar de los motores...


Colin Tudge:
Todas estas cosas…


Eduard Punset:
Pero estamos lejos de eso, ¿verdad?


Colin Tudge:
Cada vez más lejos. Vamos, que si trajéramos a algunos niños a esta granja ahora, estarían totalmente confundidos: no tendrían ni idea de lo que está pasando. ¿Sabes? Es un tópico, se dice que los niños ya no saben que la leche viene de las vacas y cosas así. No saben que los embutidos proceden de los cerdos… una de las grandes esperanzas para el futuro es la agrosilvicultura, en la que se conjuga la agricultura y el cultivo de árboles, simultáneamente. Tenéis un buenísimo ejemplo de esto en España, con los alcornoques, un sector maravilloso, y los cerdos ibéricos, ¡que producen uno de los mejores jamones del mundo! En la actualidad, tengo entendido, eso está amenazado, porque, ¿sabes? el corcho ahora se sustituye por el plástico, por lo que el sector de los alcornoques está en decadencia y... bueno, las grandes fábricas porcinas están haciéndose con el control, porque son más baratas. Y, sin embargo, ¡el futuro está en algo que ya tenéis!


Eduard Punset:
Afirmas que no se trata sólo de volver a la agricultura, sino de combinar la ciencia, la tecnología, con la explotación agraria.


Colin Tudge:
Sí. Utilizar la ciencia moderna, la tecnología moderna, para establecer un trabajo agrícola adecuado, y dejar de utilizarlo para sustituir el sistema agropecuario por fábricas para producir cerdos, etcétera, etcétera, etcétera.


Bloque 5

Eduard Punset:
David, llamáis a esto «muebles vivos».


David Giles:
Muebles vivos, sí.


Eduard Punset:
Y, al parecer, esto ya se hace mucho en Japón, ¿no?


David Giles:


Eduard Punset:
¿Por qué no me lo explicas un poco?


David Giles:
Esto de aquí es para mantener lejos a las ardillas…


Eduard Punset:
Claro.
Y esto… ¿qué será?


David Giles:
Esto será un pequeño taburete.


Eduard Punset:
Un pequeño taburete para sentarse…


David Giles:


Eduard Punset:
Sin clavos, ¿no?


David Giles:
No


Eduard Punset:
Muy bien. Veamos cómo lo haces.


David Giles:
Lo que se hace es partir de arbolitos jóvenes, como estos, que tengan unos seis meses…


Eduard Punset:
Sí.


David Giles:
Los pones ahí, para empezar, y después de la primera estación habrán empezado a crecer.


Eduard Punset:
Ya veo: cierto.


David Giles:
Así que ya están listos ahora para pasarlos por estos dos agujeros. Ése quedaría entonces injertado ahí.


Eduard Punset:
Sí.


David Giles:
Y éste pasaría por aquí, así que acabas consiguiendo una estructura, se utiliza como patas y estructura.


Eduard Punset:
Ya veo


David Giles:
Y al final de la próxima estación, vuelves a doblarlos, hasta que al final acabas con un pequeño taburete y su estructura, y simplemente colocas un tabla encima, vas al bosque y buscas una tabla para conseguir una mesita o un pequeño taburete.


Eduard Punset:
Y realmente está hecho de algo vivo.


David Giles:
Eso es, y tarda unos cinco años.


Eduard Punset:
Cinco años, solamente.


David Giles:
Y estas plantillas, evidentemente, se tiran cuando se acaba el proceso.


Eduard Punset:
¿Se está haciendo en el Reino Unido?


David Giles:
Sí, se hace. Hay alguien que lo hace: Christopher Cattle.


Eduard Punset:
¿Y quién los compra?


David Giles:
¡Quien quiera! También puedes comprar las plantillas.


Eduard Punset:
Y hacerlo tú mismo.


David Giles:
Y hacerlo tú mismo. Es muy, muy bueno para los niños en edad escolar, porque les da un proyecto…


Eduard Punset:
Es verdad.


David Giles:
Y si los niños pequeños lo plantan, cuando acaban la escuela tendrán, evidentemente ¡un pequeño taburete que han cultivado ellos mismos!


Eduard Punset:
Y aprenden que hacen falta cinco años para una planta…


David Giles:
Sí, y también me parece que es muy bonito hacerlo como algo conmemorativo. Por ejemplo, a mi madre le hubiera encantado hacer algo así. Tenía cáncer…


Eduard Punset:


David Giles:
Y habría sido algo… ella amaba su jardín, así que habría sido muy hermoso que los dos, juntos, hubiéramos plantado algo así y luego… ¿sabes? Al final yo habría tenido un taburete... como recuerdo…


Eduard Punset:
Claro…


David Giles:
De modo que hay muchas cosas que puedes hacer con esto.


Colin Tudge:
Mira, ésta es una manera de utilizar todo lo que hay en el bosque, realmente. Aquí tenemos un torno al aire, y la idea es convertir cosas como ésta en objetos bonitos como pimenteros y pasamanos y cosas así. De lo que se trata es de... ¿ves? Aquí tenemos esta cuerda.... la cuerda está sujeta, no lo ves desde ahí, pero está sujeta a una rama de ahí encima…


Eduard Punset:
A una rama viva


Colin Tudge:
A una rama del fresno. Ésa es la fuente de energía. Y la energía viene de esta cuerda, en la rama. Y se enrolla el cordel alrededor del objeto que quieras rotar. Todavía no está terminado. Pero la idea es que entonces presionas el pedal arriba y abajo y eso hace que esto gire. ¿Ves?


Julio César Pérez:
Discrepo.


Eduard Punset:
Ajá.


Colin Tudge:
Esto estará sujeto con tornillos. Y entonces puedes aguantar el formón o escoplo para empezar a trabajar. Si tienes uno eléctrico, como suele ser habitual, realmente no controlas la energía, es muy sofisticado. Pero este torno va tan rápido o lento como quieres que vaya, así que tienes un control perfecto. Es ideal para enseñar a los niños… David quiere enseñar a los niños, porque pueden controlar la velocidad, y es realmente muy seguro.